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“No que no” es una expresión en México, es una forma, un poco irónica, de comprobar que el otro ha hecho algo o de aseverar lo dicho. “¿no que no fuiste el otro día a esa fiesta?” le dice la novia al novio, “¿no que no ibas a salir para quedarte estudiando?” le pregunta la madre al hijo. “¿No que no queríais otra tarta flambeada?” nos podría haber dicho Luis, el dueño del restaurante en el que estuvimos hace unos días. Porque Luis es mexicano, y tiene un restaurante de comida de su tierra. Y se llama No q No Gastrobar.

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Luis le puso ese nombre como un guiño a su tierra, a esa forma de hablar tan suya y tan agradable que tienen los mexicanos. También es un modo de introducirnos a la carta de su restaurante. Fuimos allí un grupo de blogueros gastronómicos invitados por él y por Patsy, su community manager, a conocer el local y los platos de la carta. Se trata de un restaurante que lleva poco tiempo en el mercado hostelero madrileño, desde marzo de este año, y a decir verdad, tiene como pequeña desventaja el encontrarse a bastante distancia de la zona centro de la ciudad (está en Alameda de Osuna), aunque imagino que los vecinos dirán todo lo contrario. No obstante, la comida y la atención que recibes compensan la lejanía para los que vivimos en otro lado.

Ese día acudimos cinco blogueros invitados que no nos conocíamos de nada, pero con mucha disposición a degustar y pasarlo bien, y la verdad es que todo se dio para que así fuera. No que No es un local pequeño, perfecto para una reunión entre amigos, y una agradable terraza en verano (que sigue estando con este tiempo soleado que hace). El personal colabora para que el comensal se sienta bien y la atención de Luis es muy agradable puesto que  conoce el punto justo con el que sabe darle conversación al cliente sin excederse, y eso es algo que lo da la experiencia. Lo vi en nuestra mesa y en las otras que estaba atendiendo cuando llegué unos minutos antes y me pedí una cerveza en la barra sin identificarme.

No q No Gastrobar

La caña, el guacamole, el tequila…

La comida fue un picoteo de varias recetas mexicanas, nachos con guacamole, quesadillas con huitlacoche (¿como puede ser tan feo este hongo y estar tan pero tan rico?), enchiladas poblanas, enchiladas potosinas, y destaco (siempre según mi gusto) los impresionantes tacos con cochinita pibil, con ese punto de sabor en la carne aderezada que ufffff.

 

Tacos de cochinita pibil

Tacos de cochinita pibil

 

Nachos y guacamole

Nachos y guacamole

Quesadillas con huitlacoche

Quesadillas con huitlacoche

Enchiladas poblanas (pollo por dentro y salsa de chile poblano por fuera)

Enchiladas poblanas (pollo por dentro y salsa de chile poblano por fuera)

Enchiladas potosinas (pollo por dentro y salsa roja picante por fuera)

Enchiladas potosinas (pollo por dentro y salsa roja picante por fuera)

Después probamos el pato con mole, que fue de verdad toda una experiencia, porque no es un plato sencillo, pero ahí está lo interesante. El mole tiene tantos matices al saborearlo que hay que seguir comiendo para disfrutarlos todos. Si no lo sabéis os cuento rápidamente, el mole es una salsa que se come con diferentes tipos de carne, y es uno de los platos más representativos y con más tradición de México; su nombre viene del náhuatl molli o mulli, y entre sus ingredientes están el chocolate (lo que le da ese color tan oscuro), sésamo, diferentes especias, y sobre todo chile, de los que puede tener hasta 19 tipos. Con tantos elementos en su elaboración lo normal es que haya que tomarse su tiempo para disfrutarlo a tope.

Mole con pato

Mole con pato

Como os decía, se come con carnes, en el país norteamericano normalmente lo hacen con pollo o pavo, pero en No que No Luis prefiere ofrecerlo con pato, ya que al ser más grasa su carne no absorbe la salsa y de esta forma se saborean los dos elementos por separado en la boca. Si vais, pedíroslo, os lo recomiendo.

Mientras tanto la comida la combinamos con margaritas, que ya os aseguro contribuyeron a formar un ambiente más distendido. También tenéis que probarlas. Para terminar los postres fueron el broche de oro: mango (me encanta esta fruta) con helado de mascarpone y chili piquín, y una tarta que al final fueron dos porque se convirtió en la protagonista por votación unánime: cheesecake con ralladura de lima  flambeada con tequila y sal en escamas. Da mucho juego ver cómo el camarero “incendiaba” la tarta para después comérnosla… Y sí, además de divertida, estaba riquísima con sus contrastes de dulce y salado.

Así estábamos todos cada vez que algo nuevo llegaba a la mesa: fotografiando (María del blog Tenemosqueir)

Así estábamos todos cada vez que algo nuevo llegaba a la mesa: fotografiando (María del blog Tenemosqueir)

Margarita con carita

Margarita con carita

Mango con helado de macarpone y  chili piquín

Mango con helado de macarpone y chili piquín

La estrella de la noche: Cheesecake con ralladura de lima, flambeada con tequila y sal en escamas

La estrella de la noche: Cheesecake con ralladura de lima, flambeada con tequila y sal en escamas

Espero que No q No sea un restaurante con una larga vida. Me imagino que sí porque el buen hacer ya lo tienen. Visitarlo si vais o vivís por la zona… Termino con una imagen del grupo que hicimos esa noche y otra de la salsa ranchera, esta nos la pusieron al principio, creo que para acompañar las enchiladas, yo terminé comiéndola sola con los nachos y con todo, ¡está buenísima! Si no os gusta el picante perfecto porque esta no lo es, ¡probarla!

Salsa ranchera

Salsa ranchera

Los asistentes

Los asistentes

No q No Gastrobar

C/ Bahía de Palma, 7. 28042 Madrid

Reservas: 91474736

Laura Vivas

Periodista y escribidora. Ante todo buscadora. Especialista en creación y corrección de contenidos online e historias gastronómicas. Veo, huelo y como, luego escribo.

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