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Hay viajes y viajes.

Viajes de trabajo, para cumplir compromisos, viajes de ocio que son los que más hacemos en verano. Y dentro de este tipo, están los románticos, los que realizamos con [email protected], los exploradores, los de aprendizajes.

También están los viajes en solitario, eso que usamos para conocer o reconocer sitios nuevos y disfrutar de nuestra propia compañía.

A veces nos olvidamos de hacerlo. Digo, de disfrutar de [email protected] [email protected] Y resulta que en ocasiones viene bien dedicar momentos para mirar con tranquilidad hacia fuera, y también dentro.

Y si el entorno es precioso y la comida, cuando se trata de tragones como yo, está buena, la experiencia es preciosa.

Así fue el viaje reciente que hice a Mallorca.

Atardecer en Palma de Mallorca

Atardecer en Palma de Mallorca

Mallorca: la isla elegante

Viví en Palma en el año 2009 durante 6 meses por trabajo.

Mallorca para mí es una isla elegante, tiene calas preciosas, su gente es amable y con una identidad propia muy marcada.

Palma es una ciudad amplia pero con la suavidad en el ambiente de un lugar de costa, y su casco antiguo, con esos edificios clásicos y modernistas, el castillo de Bellver con su planta redonda; el Es Baluard, el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo situado junto a los restos de murallas desde donde se observan los tejados, los patios mallorquines que me fascinan y siempre fotografiaba y esa catedral hermosa e imponente junto al mar. Es sobrecogedor caminar durante el atardecer por el paseo marítimo y mirar a La Seu.

vista de la catedral de palma de mallorca

La catedral y su cielo

 

Yo estuve esta vez 5 días, y como no tenía coche solo me moví por la zona de Palma y Cala Mayor, donde me hospedé. Fue un viaje tranquilo, de mirar el cielo remojada, disfrutar la noche en terrazas con copas de vino, respirar profundo con el sopor de la tarde sentada a la sombra y sudar con gusto caminando por el centro. Da igual en qué plan vayas, Mallorca es una isla que siempre te voy a recomendar.

Pero como me estoy alargando como siempre hago cuando me pongo a escribir en este blog en el que casi no estoy escribiendo este año, me voy a autocortar para ir a lo que te interesa: sitios para comer cuando vayas a Mallorca.

Qué comer en Mallorca

A ver, si te gusta probar comida típica como a mí cuando haces turismo, no puedes perderte todo lo que ofrece la isla a nivel gastro.

Los mallorquines tienen una arraigada identidad culinaria, determinada por su cultivo, la crianza de cerdos, la pesca y su tradición pastelera. Hay platos que son muy típicos en los que el producto es determinante y los encuentras en cualquier lado: el tumbet mallorquín o el frito los tienes que probar, aunque yo comí frito de mariscos y frito de pulpo, porque el más tradicional lleva vísceras del animal conque esté hecho y eso no me llamó mucho la atención, la verdad.

La tortilla de patatas no la probé esta vez por falta de tiempo, pero me encantan las que hacen allí porque son supergruesas y con muy buen sabor. Las cocas son muy tradicionales, sobre todo la de trempó.

Los vinos mallorquines están muuuuuy bien (uno de mis trabajos cuando viví allí era como corresponsal para una revista de vinos), aunque no son baratos si quieres comprar botellas para llevarte, pero en los bares siempre tienen vinos mallorquines por copas.

Pero lo que para mí es imprescindible probar es la ensaimada y la sobrasada. Sí, ya sé que es lo típico y no estoy contando nada nuevo, pero es que me chiflan.

Una ensaimada en un obrador, no de supermercado, y aquí estoy nombrando lo más turístico pero es que me encanta el lugar: Can Joan de Saigo. Fue creada en el siglo XVIII, y Joan de S’Aigo, su fundador, comenzó haciendo helados -que no los he comido pero tienen una pinta impresionante-, y luego extendió su labor con la pastelería dulce y salada.

ensaimada en can joan de saigo

¡Por fin con mi ensaimada!

Creo que tendría que ir de nuevo a Palma y hospedarme en un sitio muy cerca de Can Joan de Saigo, así podría probar la carta entera porque absolutamente todo tiene muuuy buen aspecto. Me faltó tiempo para comer más veces en este sitio.

En cuanto a la sobrasada, lo típico es comprar también una bolsa de quelitas y untar el embutido en las galletitas.

Agua la boca.

Lugares para comer en Mallorca

Algo que me vino muy bien al viajar sola es que en casi todos los bares y restaurantes ofrecen tapas en su carta, con lo cual podía probar más cosas de menor tamaño.

 

Desayunos

  • Can Joan de S’Aigo

Como dije antes, Can Joan de S’Aigo es un sitio en el que puedes desayunar riquísimo, bien sea las delciosas ensaimadas, croissant, robiols (otro dulce típico en forma de empanadita), una coca de trempó o empanadas con o sin guisantes, dependiendo de lo que prefieras.

Interior de Can Joan de S'Aigo

Interior de Can Joan de S’Aigo

 

  • Pan y Cocina

Pero en Cala Mayor descubrí un lugar que me conquistó.

Se trata de una cafetería que está en plena calle Joan Miró, a unos metros del acceso a la Cala Mayor y junto a las paradas de los autobuses que viene o van a Palma. Si llegas a esa calle verás que es zona típica guiri, pero no te guíes por las apariencias y no creas que te recomiendo un sitio cualquiera.

cocina y pan en cala mayor mallorca

La fachada, Jan y Yuri

 

Este es un espacio donde las cosas se hacen con cariño. Las elabora Jan-Owe Jensen, un noruego que se mudó a Mallorca y un día vio que en la zona faltaba una cafetería con pasteles bien hechos y decidió montar su negocio: Pan y Cocina.

El local es encantador y tiene terraza, aunque a mí me gustaba más dentro. Siempre verás a Jan trabajar sin cesar y a sus dos camareras, Teo de Bulgaria y Yuri de Cuba, que  son amables y con una sonrisa perenne. Me lo recomendó la chef de un restaurante al que había ido la noche anterior.

La primera mañana me gustó por su café con leche con latte art (los dibujitos que hacen en la superficie) y un bollo llamado canela que ME ENCANTÓ con mayúsculas, Aquí lo tienes:

 

desayuno en cocina y pan

Una canela con café con leche

 

Los caminitos marroncitos que ves eran de canela pero sin excesos, entonces el dulce era dulce pero no empalagoso, Perfecto para mí.

Después fui tres días más, probé sus bizcochos y sus tostas. Todo estaba buenísimo, y lo mejor, hecho con dedicación. Por eso te lo recomiendo mucho mucho.

 

  • Mercado de Santa Catalina

Marta Simonet, de Mésame Mucho, me recomendó comer un variat en un puesto de este mercado… que cuando llegué estaba cerrado ya (no te fíes de lo que dice internet en cuanto a que cierran a las 16 h, yo llegué a las 15 y la mitad de los locales habían echado el cierre).

Pero me di una vuelta y terminé picando otro frito mallorquín en un bar.

Lo interesante de los mercados es que vives el ambiente con la gente de allí, miras los productos y si tienen bares, puedes tomar algo. En el puesto de la foto, por ejemplo, la fruta estaba impresionante.

 

Mercado de Santa Catalina en Palma

Mercado de Santa Catalina en Palma

 

Mediodía y noche

Te cuento por orden cronológico, ¿vale?

Todos los lugares que te voy a nombrar tienen buen precio, el más caro fue 13% con una cuenta de 30 euros; en los demás la cuenta menor de 25…

 

  • Il Ponte

Llegué a él por casualidad y fue una mis mejores experiencias gastro en la isla. Está en la misma calle de Cocina y Pan, en Cala Mayor, pero olvídate del típico restaurante con no sé cuántos carteles de paella típicos en Mallorca. Este es un lugar bonito, de ambiente íntimo en una zona y luego con pantalla grande en la otra.

 

Tapas de Il Ponte en cala mayor mallorca

Espaguetis de calabacín marinados, tumbet con bacalao y minirattatouille

 

Ofrece cocina mediterránea y su chef y propietaria es Luma (espero no equivocarme con el nombre), una italiana exparticipante de Masterchef Italia que vive ahora en la isla. Yo probé 4 tapas esa noche y me encantaron, sobre todo la de los espaguetis de calabacín marinados en jugo de naranja, con tomates secos y queso, ¡deliciosa!

El tumbet mallorquín con bacalao está buenísimo, y el miniratatouille también (son platos parecidos pero yo quería probarlos.

Al finalizar de cenar la chef salió a preguntar en las mesas y por eso pude conversar con ella, un detalle bonito en el que compruebas la dedicación que le pone un cocinero a su trabajo.

 

  • La botana

Este restaurante lo descubrí por las recomendaciones en internet. Miré primero en Tripadvisor y vi que lo ponían muy bien, luego me fui a Google Maps y también estaba muy bien situado. Entonces me fui a visitarlo.

Tapas La Botana

Las tapas que probé en La Botana

 

Está en pleno centro y cuando llegué no había mesa disponible. La Botana me pareció un buen sitio para comer pinchos y raciones sencillas a buen precio. Como estaba sola rápidamente me ubicaron. El personal era muy amable y la comida llegó rápido, aquí te muestro lo que probé.

 

  • Café Plaza

Un bar sencillo en la esquina de la plaza Santa Eulalia, enfrente de la preciosa iglesia del mismo nombre. Las camareras son jovenes y amables, tiene terraza que da a la plaza y allí me senté.

Café Plaza y Santa Eulalia

 

Me gustó porque sus tapas eran ricas y caseras, porque había gente extranjera y de allí hablando mallorquín.

Me encantó porque sentir y disfrutar el ambiente tranquilo y nocturno, con gente pasando pero sin la masificación del paseo del Born, respirando tranquilamente mientras saboreaba mi vino… fue una muy buena experiencia.

 

Café Plaza en Santa Eulalia

La terraza

 

  • 13% vinos, tapas bistró 

Buscaba un lugar donde cenar y ya era tarde, me dije vete a La Lonja que alguno habrá para comer. Me metí en la calle San Feliú desde el paseo del Borne y me llamó la atención la fachada. Desde fuera se veía íntimo y acogedor. Entré entonces y pregunté si todavía me daban de cenar y me senté en una mesa.

 

13 por ciento en la lonja

La calle San Feliú de La Lonja

 

13 por ciento tapas y vinos

 

13% es el típico lugar al que irías a picar algo en pareja o con un/a buen [email protected] para conversar tranquilamente. Mesas pequeñas, luz tenue, música tranquila, y una carta con influencias de aquí y de allá. Yo me pedí un vino mallorquín y tres tapas para probar.

Me gustó mucho 13%

 

  • Calle Caro

Es una calle peatonal situada en el barrio Santa Catalina, que por lo que leí en internet se ha convertido en el barrio hipster de Palma.

A mí me llevaron unos amigos de allí y la verdad es que está muy bien acudir a esta calle por toda la variedad de locales que tiene. De diferentes estilos y tamaños, y todos con terraza, nosotros nos decantamos por una pizzería (¡no me anoté el nombre!) en la que cenamos muy bien y pasamos un muy buen rato -es lo que tiene quedar con [email protected] que hace tiempo no ves, hasta olvidé hacer una foto).

Y así terminó mi viaje. Al día siguiente compré en el aeropuerto la típica ensaimada, una bolsa de quelitas, una tarrina de foie casero mallorquín que está impresionante y unas sales combinadas con otros aliños par ami chico, el chef.

Hay viajes y viajes. Si quieres darte una escapada bonita, visita Mallorca.

la gastrorredactora en palma

Yo en el paseo del Borne

 

Laura Vivas

Periodista y escribidora. Ante todo buscadora. Especialista en creación y corrección de contenidos online e historias gastronómicas. Veo, huelo y como, luego escribo.

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